La investigación “Gestión territorial indígena: entre la práctica y el marco normativo” es, como lo dice el nombre, un intento de conocer las dinámicas de gestión territorial que desarrollan los pueblos indígenas de seis Territorios Comunitarios de Origen (TCO) de la amazonia, la serranía chiquitana y el chaco boliviano.
Este estudio es uno de los siete que son apoyados en el marco de la convocatoria “Derechos de los pueblos indígenas y originarios de Bolivia”, misma que se sostiene en un Convenio de Cooperación Interinstitucional entre el Ministerio de la Presidencia, a través de la Unidad de Coordinación y Promoción de Políticas y Derechos Indígenas, y el Programa de Investigación Estratégica en Bolivia (PIEB).
Los investigadores Amparo Herbas Araoz y Marco Patiño Fernández trabajarán en las TCO Cavineño, Chácobo-Pacahuara, Mosetén, Macharetí, Lomerío, Yuracaré, en las tierras bajas de Bolivia, donde explorarán la situación de la normativa vigente sobre gestión territorial indígena.
Y procurarán determinar si el Estado fortalece o promueve la gestión de los pueblos indígenas a través de la legislación vigente, a la vez que identifica la dinámica interna de los habitantes de las TCO en torno a la gestión de sus territorios.
Un objetivo que se ha planteado la investigación, actualmente en su etapa de inicio, es determinar las bases fundamentales necesarias que debe considerar la legislación boliviana, a partir de la práctica de gestión que tienen los pueblos indígenas.
Contexto
Con el inicio y proceso de titulación de las TCO, en los años 90, los pueblos indígenas se propusieron realizar la gestión y autodeterminación de su territorio, que rescata el manejo y administración de los recursos existentes considerando los principios culturales (usos y costumbres) de cada pueblo.
Frente a este nuevo desafío los pueblos indígenas con un territorio apropiado generaron un nuevo modelo de manejo territorial, que tiene como principio fundamental el respeto a la naturaleza y la conservación de los recursos naturales en forma sostenible. En la práctica, las organizaciones indígenas desarrollaron experiencias de gestión participativa con diferentes grados de avance al interior de sus territorios, con políticas organizativas estructuradas.
Estas experiencias –plantean los investigadores– no solo podrían, sino que deberían ser reconocidas e institucionalizadas con la formulación de políticas públicas integrales. Y es que en la actualidad hay “ausencia de políticas sobre la gestión del territorio que realizan los pueblos indígenas”, sostienen. Lo óptimo sería garantizar corresponsabilidad de los pueblos indígenas y al Estado en el buen y control de los territorios indígenas.
Convencidos de ello, y con el fin de generar insumos necesarios para el análisis y reflexión de los actores involucrados en la gestión, la investigación pretende recoger la experiencia ganada en las seis TCO de tierras bajas elegidas para la investigación.