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Estudios: El pescado aporta grasas buenas
martes 31 de marzo de 2009

A diferencia del cerdo, cordero o vaca, la carne de pescado contiene “grasas buenas” que ayudan al organismo humano a fortalecer las actividades mentales y a evitar las enfermedades crónico degenerativas. Así dice la investigadora y especialista en genética toxicológica, María Eugenia Ascarrunz, quien participará en la I Jornada de Revalorización de Peces Nativos Andinos, el viernes 3 de abril, con la exposición “Beneficios del consumo de peces para la salud humana”.

El encuentro, que está organizado por el Instituto de Investigación para el Desarrollo (IRD, por sus siglas en francés), en coordinación con la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA y el Ministerio de Medio Ambiente y Agua, reunirá a varios investigadores de temas vinculados a la ictiología, biología, ecología y genética, con el objetivo de sensibilizar a un público amplio en la preservación y valoración de los peces, principalmente como alimento.

Ascarrunz explicó que el consumo de peces nativos conlleva un beneficio para la salud humana, aunque la ingesta de peces contaminados también puede acarrear riesgos.

Para empezar con los beneficios, los peces contienen proteínas, vitaminas, minerales, carbohidratos y grasas como cualquier otro alimento, pero su particularidad está en que contiene los ácidos grasos mono insaturados y poli insaturados que favorecen el desarrollo del cerebro en los fetos y recién nacidos, y disminuyen la incidencia de enfermedades cardiovasculares y pulmonares.

Los peces contienen un ácido graso importante, el Omega 3, que promueve la disminución de “grasas malas” en el organismo y aumentan las “grasas buenas” (lipoproteínas de alta densidad). A mayor “grasa buena” en el organismo, menor será la incidencia de enfermedades cardiovasculares o la arterioesclerosis, y más favorecerá a las actividades mentales especialmente en los niños.

Los riesgos en el consumo de peces tienen que ver con su contenido de contaminantes. La actividad industrial, el uso de plaguicidas, etcétera, ha ocasionado la contaminación por metales en mares, ríos y lagos en distintas partes del mundo. La genetista advierte que una contaminación de los peces por mercurio, por ejemplo, puede producir alteraciones en el sistema nervioso central, alteraciones cardiacas, renales y de otro tipo.

“Nosotros, como Instituto de Genética, estamos estudiando precisamente el daño que se produce en el ADN (Ácido Desoxirribonucleico), en la molécula que tiene toda la información genética de los seres vivos. El consumo de pez contaminado puede provocar que este ADN sea alterado, y el consumo constante de peces y alimentos en general contaminados va a producir a la larga el desarrollo de enfermedades crónico degenerativas, como es el cáncer”, dice Ascarrunz.

Aunque se desconoce el origen de la enfermedad de cáncer, la genetista advierte que la ingestión de alimentos contaminados puede ser una de las causas.

Por ahora no se conocen muchos estudios acerca de la contaminación de los peces de los ríos amazónicos, salvo uno de presencia del mercurio realizado por el IRD, o altiplánicos. Ascarrunz dice que un indicador es que a mayor tamaño del pez, mayor cantidad de mercurio puede contener.

Estudios de vigilancia y biomonitoreo
En el exterior se ha avanzado bastante en el estudio de los contaminantes ambientales, por eso es que Ascarrunz plantea que en el país se debe avanzar en estudios de vigilancia de los alimentos (animales y vegetales) y biomonitoreos de las poblaciones de peces para conocer el nivel de concentración de mercurio, por ejemplo, en su organismo.

A partir de ahí se podrá llegar a la población con información acerca de qué peces consumir y de qué origen. Los estudios nutricionales plantean ingerir entre dos a tres veces a la semana, pero Bolivia es el país en el que sus habitantes se alimentan con menos de este alimento.

Otros aspectos que se deben estudiar, según Ascarrunz, tienen que ver con la cadena de conservación de los pescados (pesca, manejo, almacenamiento, etcétera) y la parasitosis en los animales, así como los efectos en las personas (alergias).

Estos y otros temas similares se expondrán en la I Jornada de Revalorización de Peces Nativos Andinos el 3 de abril en el Auditorio del Instituto de Ecología de la UMSA, calle 27 de Cota Cota.

La bioquímica, especialista en genética toxicológica, María Eugenia Ascarrunz, trabaja en el Instituto de Genética de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) y puede ser contactada en el correo genetoxbolivia@gmail.com.

 

 





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