El Centro de Información y Desarrollo de la Mujer (CIDEM) presentó el estudio “Deconstruyendo la violencia contra las mujeres desde la mirada de los hombres alteños”, traducido a cinco tomos, uno de ellos un diagnóstico de la situación, y los demas, propuestas de currícula escolar para educar sobre el tema, a manera de prevención.
El trabajo apoyado por la Agencia Canadiense para el Desarrollo Internacional (ACDI) fue presentado en la ciudad de La Paz, en los pasados días, y próximamente será, entregado al ministerio de Educación para trabajar en la incidencia política.
La coordinadora de proyectos de CIDEM, Patricia Brañez, explicó que el diagnóstico expone la vivencia de la masculinidad en la urbe alteña, cómo fue la educación de los hombres adultos y cómo educan hoy a sus hijos, las relaciones de pareja, la enseñanza que recibieron para buscar una esposa, las características que priorizan para elegir a una mujer.
Aborda también sobre la violencia que vivieron alguna vez y la violencia que viven con su pareja, y el conocimiento que tienen sobre los derechos sexuales y reproductivos.
“Se ha visto en el diagnóstico que no hay una sola masculinidad como algunas corrientes del feminismo dicen, sino que tienen dimensiones particulares en cada contexto cultural y social. Por tanto, en El Alto existen varias construcciones de masculinidades y que obedecen a su espacio, su cultura, y el tiempo determinado en que viven”, señala Brañez.
El trabajo muestra la intención de los hombres alteños por coadyuvar en la eliminación de la violencia a través de la información de derechos humanos de las personas y, principalmente, de los derechos humanos de protección a las mujeres, para educar de manera adecuada a sus hijos e hijas.
Se destaca en el estudio la iniciativa y sugerencia de los varones de incorporar en la currícula escolar las temáticas de género, salud sexual y reproductiva para niños, niñas, adolescentes y jóvenes de ambos sexos.
“Cuando hablamos de la deconstrucción de la violencia nos referimos a que la construcción social de los géneros a través de los mandatos justifica el uso de la violencia contra las mujeres, y como es una construcción social consideramos que se puede construir y deconstruir nuevos valores en la sociedad, basado en el diálogo, respeto y los derechos. Se ha visto, por ejemplo, que los hombres no conocen el marco normativo de protección de los derechos de las mujeres, esto significa que no sólo los hombres, sino la sociedad en su conjunto ha naturalizado la violencia contra las mujeres, por lo tanto, en el imaginario colectivo de la sociedad todavía prevalece el hecho de que los hombres son los que educan y llaman la atención a las mujeres y muchas veces con violencia física, psicológica, simbólica, hasta sexual”.
Como producto del diagnóstico, un equipo multidisciplinario de profesionales elaboró una malla curricular en cuatro tomos para desarrollar habilidades, competencias y diferentes actividades en aula sobre los ejes expuestos.
“Pretendemos que este trabajo sirva de instrumento de incidencia política y estrategia de prevención de la violencia física y sexual, más en este momento que el país vive un proceso de cambio y reajustes de normativa, entre ellas la Ley Abelino Siñani y Elizardo Pérez”.
El equipo de investigación realizó el diagnóstico en 10 de los 13 distritos de la ciudad de El Alto, en base a encuestas, entrevistas en profundidad y talleres de diagnóstico, con una población aproximada de 641 personas de diferentes edades, desde menores de 15 años hasta adultos. De manera paralela se trabajó con docente y juntas escolares.