DESTACAMOS >>> 
  • La Biblioteca virtual del PIEB está permanentemente abierta con 244 títulos para libre descarga
  • La Biblioteca virtual del PIEB está permanentemente abierta con 244 títulos para libre descarga
 
Más notas
volver Imprimir Nota Enviar Nota
Migración y desarrollo en zonas periurbanas de Cochabamba
viernes 24 de abril de 2009

Theo Roncken*

Estudiar la migración es más que el intento por entender un fenómeno o un proceso. Esa fue la inquietud que nos dejó un diagnóstico preliminar de “efectos de la migración internacional” en zonas periurbanas de Cochabamba, realizado a requerimiento del Centro Vicente Cañas entre 2007 y 2008. Dicho trabajo sirvió para vislumbrar una complejidad de formas en las que los procesos migratorios se vinculan con “de” y “re” construcciones de lo comunitario en tiempos de globalización.

Es justamente el ámbito local que permite apreciar mejor las contradicciones que introducen en la vida cotidiana las lógicas aparentemente determinantes de la hegemónica economía de mercado; y las prácticas sociales que las acogen, las moldean, las retan y/o las transforman.

También las vivencias y prácticas migratorias se insertan en esta dialéctica construcción simultánea de lo local y lo global.

La última constatación ya responde a las conclusiones de la investigación “Migración internacional y desarrollo comunitario. Opciones para la práctica colectiva y la política pública en zonas periurbanas de Cochabamba”, que el equipo emprende desde julio 2008 en coordinación con el Centro Vicente Cañas y con auspicio del Programa de Investigación Estratégica en Bolivia (PIEB), el Defensor del Pueblo y la Pastoral de Movilidad Humana, y cuyos primeros resultados resumimos a continuación.

Pero antes de hacerlo, ubicaremos el trabajo en el actual debate sobre migración y desarrollo. En el estudio y tratamiento del vínculo entre migración internacional y desarrollo en “lugar de origen” predominan tres lentes que marcan nuestro entendimiento de realidades complejas. El primero establece un enfoque en aspectos económicos, en particular el comportamiento de remesas. Observamos una curiosa promoción simultánea de unas propuestas que postulan a las remesas de la migración internacional como impulsoras del desarrollo; y otras en las que esta misma idea ya se vuelve una verdad que sólo es postergada por la ausencia de una gerencia adecuada. Como señalan Castles y Delgado (2007: 6), se trata de un debate que “ha sido impulsado abrumadoramente por los gobiernos de los países del norte y por las agencias internacionales”.

A través del segundo lente dominante las inquietudes y explicaciones giran en torno a las causas y factores motivadores de la migración. Trasluce como motivador del debate la pregunta del por qué se migra, o por qué lo hace una persona y no la otra. La idea parece ser encontrar la fórmula con la cual explicar la migración desde las imperfecciones en el funcionamiento del sistema globalizado (por ejemplo, los atrasos en el cumplimiento de una soñada reducción de la pobreza). En tercer lugar, entre los estudios sobre los impactos de la migración internacional en el lado emisor (los menos) prevalecen dos miradas, una que arroja datos sobre el nivel regional y/o (sub)nacional, y otro que considera las implicaciones a un nivel individual/familiar. El nivel intermedio, el de la comunidad de origen, aún ha sido poco considerado. Esta omisión refuerza la noción de que las sociedades serían construidas a partir de motivaciones individuales más que desde su capital social, y que el Estado-nación facilitaría la implementación de programas y ajustes sin influir demasiado en su definición.

Al enfocar la atención en los significados de la migración y el desarrollo en cada contexto específico de construcción de lo comunitario, esperábamos aportar pautas en ayuda a la problematización (Freire) de las visiones señaladas y la superación de sus limitaciones. Un reconocimiento de las especificidades locales de la construcción de comunidad nos permite imaginar cómo las fuerzas presentes puedan operar en ayuda a un mayor grado de autodefinición de lo comunitario y del desarrollo, y entender mejor el rol que la migración al exterior juega en esta dinámica. Tal estudio también apunta a una evaluación de los riesgos que implican las debilidades propias de cada configuración local.

Además, nos pareció necesario desarrollar una metodología que pudiese reconocer las construcciones colectivas como procesos simultáneos “de arriba hacia abajo” y “de abajo hacia arriba”; respetando a la vez a la misma comunidad como actor central en la construcción de sus hegemonías. Sin entrar en detalles, señalamos que para ello triangulamos teorías de Investigación-Acción, Psicología Comunitaria, Transformación de Conflictos, e hicimos uso de un método de monitoreo llamado Mapeo de Alcances.

Nuestra indagación en las formas cotidianas de construir comunidad, de entender el desarrollo y de vivir con la migración en cinco barrios de la zona sud de Cochabamba, nos ha mostrado que la migración es algo netamente distinto para cada sociedad. Sus prácticas, realidades, desafíos y posibilidades se definen en conjunto con la configuración de la comunidad. Sin embargo, los procesos de globalización de las últimas décadas empujan la hegemonía de un cierto tipo de desarrollo y construcción de comunidad y conllevan, por lo tanto, formas y percepciones hegemónicas de la migración. En cuanto a su relación con el “desarrollo”, prevalecen dos propuestas que podrían llamarse “la migración con impactos sociales” y “la migración del co-desarrollo”.

K’ara K’ara se construye como una comunidad de características rurales. En especial por albergar el botadero municipal, el barrio puede ser considerado un pequeño “oasis” en medio de un desierto de conflictos. Quizás fueron las migraciones tempranas de hombres a Argentina las que ayudaron a construir un mayor protagonismo femenino. Aquí, las mujeres rompieron con el dominio dirigencial masculino que prevalece en la zona sud, y promueven una visión de desarrollo enfocada en lo social (salud y educación), antes que lo económico (obras para el barrio). En esta “comunidad femenina” con un horizonte de “desarrollo humano” cabe una definición de “migración con impactos sociales”. Vemos cómo el enfoque en lo social ayuda a construir alternativas de cohesión, como es la atención especial a niños y jóvenes, con poder de hacer frente a algunas amenazas de división por el tema económico, debido a políticas municipales de obras de compensación por tonelada de basura depositada, o a casas grandes construidas con las remesas de la migración al exterior.

En cambio, en Nueva Vera Cruz se construye una “comunidad urbanizada”, basada en los postulados hegemónicos del libre mercado. Por los aportes elevados, no todos los vecinos acceden a la red colectiva de agua potable. En asambleas los inquilinos no tienen derecho a voz como lo tienen los propietarios de un terreno. La población opta por depositar su confianza en una dirigencia con características profesionales, con visiones que respaldan un interés colectivo por el “desarrollo productivo”. En este barrio hay concordancia con la propuesta de aprovechar las remesas de migrantes para la inversión productiva, la “migración del co-desarrollo”. En línea con esta idea, vecinos y vecinas hablan de la necesidad de contar con un apoyo de las autoridades para la creación de micro-empresas, como también de una atención psicológica individual y familiar para atenuar los efectos de la migración al exterior.

Los otros tres barrios de estudio muestran configuraciones de comunidad, desarrollo y migración muy distintas. Alto de la Alianza conoce una historia migratoria compartida –desde Oruro al barrio, a Argentina y de regreso al barrio –que reforzó una “comunidad reconstituida”, en la cual la instalación de talleres ayudó a establecer una visión de “desarrollo encaminado”. Dicho proceso se apoyó en un proceso de profesionalización costurera en Argentina, por lo que podríamos hablar de una “migración integrada”. En Mineros San Juan, un barrio construido en medio de una lucha contra los abusos de poder de sus primeros dirigentes loteadores, se consolidó una “comunidad contra-hegemónica”. Este modelo, que tiene mucho en común con el actual escenario político nacional, se apoya en un fuerte liderazgo (masculino) que requiere ser reafirmado una y otra vez. Hablamos de una visión de “desarrollo incorporativo” y una “migración desafiante”, como lo es todo lo que viene de afuera. Lomas de Santa Bárbara aún se encuentra muy vinculado con las diversas zonas rurales de donde proviene su población, igual como ésta históricamente articulaba su vida cotidiana con áreas de distintas características económicas y sociales. Esta “comunidad multi-focal” también mantiene fuertes lazos a un nivel vecinal más micro, a partir de visiones de “desarrollo comunal”, y en el imaginario también la migración al exterior parece insertarse en esta dinámica “asociacional”.

Con estas tipificaciones no pretendemos clavar las múltiples realidades de cada barrio a un solo modelo de interpretación. Más bien, nos ayuda a entender las coherencias en la construcción de hegemonías locales particulares, como también las contradicciones y desafíos que implican. De otra parte, también permiten ver cómo los procesos migratorios son definidos de manera distinta en cada contexto “comunitario” y no podrán ser entendidos solo “de manera general”. Esto significa que también la acción colectiva y la política pública sobre los procesos migratorios deben armonizarse con el ámbito comunitario para no caer en saco roto o producir efectos contrarios. En este sentido, postulamos la particular relevancia de desarrollar vínculos (comunicaciones, mecanismos de articulación) directos entre localidades, es decir, que no pasen únicamente por un “centro” que las defina a ambas como “periféricos”. Les guardamos las demás propuestas y recomendaciones para un siguiente artículo.

*Theo Roncken es autor y coordinador de un equipo de investigación cuyos otros miembros son Yeshid Serrudo, Redner Céspedes, Cristina Cielo y Oscar Alquizalet. El equipo lleva adelante el proyecto de investigación-acción “Migración internacional y desarrollo local en la zona sud de Cochabamba”, auspiciada por el PIEB, el Defensor del Pueblo y la Pastoral de Movilidad Humana. La investigación cuenta con la coordinación del equipo Poder Local del Centro Vicente Cañas y cuenta con aportes personales de Maritza Cossio, Alan Forsberg y Alberto Daza. Para mayor información visite: http://migrantedelsur.pieb.com.bo



EN PORTADA
Culturas •  Fallece Teresa Gisbert dejando un invaluable legado intelectual
Sociedad  •  En sus 50 años en el país, IRD destaca el trabajo con sus socios bolivianos
Sociedad  •  Investigador: Los bolivianos en Argentina han roto con el gueto nacionalista
Medio Ambiente  •  Altiplano: Temperaturas mínimas y máximas subieron en los últimos 30 años
Medio Ambiente  •  Gestión de riesgos, Índice detecta falta de capacidad de respuesta
Sociedad  •  Proyecto trabajó con 612 niños para detectar riesgo motor, cognitivo y psicosocial
Tecnología •  Riesgos: uso de modelos sostenibles rurales reporta menos efectos negativos
Sociedad •  Registro: hay más muertes de niños que no han llegado al primer año
Política •  Fernando Calderón, su pensamiento y su vínculo con Bolivia en una antología
Economía •  La canasta básica tiene 513 bienes y servicios, según nuevo IPC 2016


© Periódico Digital de Investigación sobre Bolivia
Nº de Depósito Legal 4-3-75-12
ISSN 2304-5221
Av. Arce 2799, esq. Calle Cordero, Ed. Fortaleza · Piso 6 · Oficina 601. Teléfonos: 2432582 - 2431866 · Fax 2435235