Periódico Digital PIEB 18-07-2012
La doble residencia campo-ciudad y campo-campo debe ser identificada en la boleta censal con preguntas específicas, a fin de evitar distorsiones al cuantificar a la población y no subestimar los flujos migratorios, sostienen los miembros del Grupo de Trabajo “La Ruta del Censo 2012”.
La propuesta tiene el interés de señalar la importancia de la particularidad de las estrategias de vida de gran parte de los pobladores de las áreas rurales y centros urbanos intermedios, que no viven de manera permanente en su lugar de origen sino que son “residentes”, es decir que vuelven ocasionalmente y mantienen vínculos culturales y económico-productivos con su pueblo.
Los investigadores y académicos de “La Ruta del Censo” consideran que “es probable que las comunidades campesinas y localidades de menor tamaño presionen por el retorno de los residentes el día del Censo para asegurar una determinada coparticipación tributaria per cápita”. Y es posible que esto distorsione la cuantificación de la población que reside habitualmente en las áreas rural y urbana, además de que subestime la magnitud real de los flujos migratorios.
Si bien desde el punto de vista de las comunidades y localidades rurales esto resultaría beneficioso, puede ser doblemente perjudicial para las localidades/municipios urbanos receptores que deben proveer servicios (salud, educación, vivienda, servicios básicos) a una población creciente, con presupuestos que no se incrementan en la misma proporción. La distorsión que se inicia con el dato estadístico se convierte luego en un factor limitante para la planificación del desarrollo urbano.
Aunque lo ideal es que la población permanezca en el lugar donde reside habitualmente durante el Censo, complementariamente la boleta censal podría indagar sobre los miembros ausentes del hogar y dónde viven habitualmente, esto supone la definición precisa del concepto de residencia habitual, a partir de un período de referencia. El Grupo de Trabajo también considera importante que el Censo capte los efectos de la intensificación de la articulación campo-ciudad en el ámbito laboral y de los mercados de bienes y servicios sobre la doble residencia de las personas. Esto supondría indagar si en el último año las personas han vivido también en otra localidad/municipio, definiendo un período de referencia. Asimismo, sería pertinente recuperar la pregunta propuesta por el INE sobre el lugar (localidad/municipio) en el que las personas trabajan.
Concretamente se ha sugerido al INE incorporar en la boleta las siguientes preguntas, previa definición de los períodos de referencia. Capítulo hogares: ¿Qué otras personas no han pasado la noche anterior aquí, pero viven habitualmente en este hogar? ¿Dónde es su otra residencia? ¿Algunas de estas personas viven en este hogar sólo temporalmente (tiempo de referencia)? ¿Dónde viven habitualmente? Capítulo migración interna: ¿Hace cuánto tiempo vive en esta localidad? ¿Durante el último año ha vivido también en otra parte (tiempo de referencia)? ¿Donde ha vivido? Capítulo empleo: ¿En qué municipio se encuentra el establecimiento donde trabaja?
El Grupo de Trabajo “La Ruta del Censo 2012” está formado por investigadores de distintas universidades e instituciones dedicadas a apoyar la investigación social en el país.