Un estudio determinará el estado sociolingüístico de las lenguas guaraní, guarayo y besiro en el departamento de Santa Cruz, con el objetivo de construir junto a las comunidades indígenas, proyectos de rescate y revalorización de estos idiomas nativos . El trabajo determinará el nivel de uso de cada lengua, y si alguna se encuentra seriamente amenazada de desaparecer. A partir de los resultados se adoptarán medidas urgentes en el marco de la nueva ley educativa y los Institutos de Lengua y Cultura de las Naciones Originarias en creación.
El proyecto “Estudio sociolingüístico de las lenguas guaraní, guarayo y besiro en el departamento de Santa Cruz”, fue seleccionado junto a otras once propuestas en el marco de la “Convocatoria para proyectos de investigación científica y tecnológica para el desarrollo del departamento de Santa Cruz”, promovida por la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (UAGRM), el Museo de Historia de la UAGRM y el Programa de Investigación Estratégica en Bolivia (PIEB).
Los investigadores Ruperto Romero (coordinador) y Martín Espejo de Coordinación de Educación Intercultural Bilingüe de la Facultad de Humanidades de la UAGRM, se propusieron encarar el estudio junto a un equipo de lingüistas académicos y representantes indígenas de los pueblos guaraní, guarayo y chiquitano, elegidos por sus propias organizaciones.
La investigación responderá al estado de situación actual de las lenguas guaraní, guarayo y besiro en relación a su vitalidad y debilitamiento, y cuáles son sus perspectivas en relación a su fortalecimiento o peligro de desaparición. Es así que los niveles establecidos van desde “a salvo”, hasta “vulnerable”, “en peligro”, “seriamente en peligro”, “en situación crítica” y “extinta”.
El coordinador del estudio, señala que actualmente no existen estudios sociolingüísticos que brinden información confiable sobre el dominio y uso de las lenguas indígenas por parte de los hablantes en los diferentes niveles ámbitos.
“Es un estudio exploratorio, no es a profundidad porque existe muy escasa información del uso de las lenguas en los foros indígenas, los usos, las percepciones, el propio dominio de los hablantes, es esa información la que queremos obtener, para que sea útil para las políticas lingüísticas que se vayan a plantear en los institutos de lengua y cultura, que está prevista en la ley 070 de Educación Avelino Siñani-Elizardo Pérez”, explica.
El parágrafo II del artículo 88 de la Ley educativa señala que: “el Instituto Plurinacional de Estudio de Lenguas y Culturas, creará los institutos de lenguas y culturas por cada nación o pueblo indígena originario campesinos para la normalización, investigación y desarrollo de sus lenguas y culturas, los mismos que serán financiados y sostenidos por las entidades territoriales autónomas”.
Romero señala que la información que se cuenta sobre las lenguas guaraní, guarayo y besiro, se limita a algunos datos demográficos sobre el número de personas que se autoidentifican como originarios, los mismos que varían de una fuente a otra.
La Organización de las Naciones Unidades para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), señala por ejemplo, que en 2009, 40.000 indígenas son guaraníes hablantes, 5.000 guarayos, y 6.500 chiquitanos. En cambio, la encuesta de Amazonía señala que en Santa Cruz son 90.000 guaraníes hablantes, 9.863 guarayos y 184.248 chiquitanos que practican el besiro.
“La idea es que la información que se vaya a obtener sirva de base para que estos institutos de lengua y cultura puedan planificar sus políticas. En este momento, los institutos están en plena fase de construcción, consolidación, estructuración, por eso consideramos que la información será de mucha utilidad”, afirma.
Romero señala que generalmente se piensa que las acciones de recuperación y revitalización de las lenguas originarias se deben encarar desde las escuelas, pero que la información preliminar con la que se cuenta, establece que donde se cortó la transmisión generacional de la lengua es en el seno mismo de los hogares. “Sin duda la escuela es un espacio que puede ayudar, pero lo importante será trabajar con las familias”, dice.
Proceso de encuesta
Para la realización del estudio se elaborará una encuesta sociolingüística que brindará información cuantitativa y cualitativa referida a la conocimiento de la lengua, uso de la lengua (ámbitos en los que se desarrolla), percepciones sobre la vitalidad de la lengua, transmisión generacionales, entre otros aspectos.
“Como ya tenemos lingüistas formados serán los que constituirán la bases de los equipos de investigación, pero estarán acompañados por una persona delegada por cada organización indígena, quienes deben ser hablantes de la lengua indígena, deben tener manejo y aplicación bilingüe, deben vivir en la región, estar comprometido con el desarrollo de la lengua y estar avalado por su organización”, afirma.
El total de la muestra y la selección de las comunidades para el estudio se realizará en forma conjunta con las organizaciones indígenas y se tomará en cuenta la base de las asociados. El pueblo Guarayo tiene 20 comunidades, el Guaraní 360, y el Chiquitano 441.
En aplicación de los convenios de la UAGRM con la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (CIDOB), la investigación se desarrollará en estrecha coordinación con la Asamblea de Pueblos Guaraníes (APG), la Organización Indígena Chiquitana (OICH), y la Central de Organizaciones de Pueblos Nativos Guarayos (COPNAG).
Una vez concluido el estudio, los resultados serán socializados y debatidos con los propios actores de los pueblos indígenas, principales interesados en la preservación de su lengua, su cultura y su identidad. Los estudios sociolingüísticos servirán también para que distintos actores del Estado nacional, departamental y municipal, así como instancias de la sociedad civil vinculadas a la problemática, puedan basar sus decisiones en los resultados del trabajo.
Contacto: rupror@yahoo.com.ar