Periódico Digital PIEB 23-04-2012 La población chaqueña de Cañada Ancha es el lugar donde coexisten dos comunidades étnicamente diferenciadas, ligadas por relaciones laborales y una disputa por el territorio. En este escenario de tensiones los “blancos”, ahora “mestizos”, se impusieron sobre los pueblos indígenas mediante la aplicación de una estrategia colonial que apareció con los primeros misioneros.
Se trata de una de las conclusiones de la investigación "Colonialidad del poder en Caraparí-Estudio de la disputa por la tierra, relaciones de trabajo y autoridad", coordinada por Alba van der Valk y que será publicado próximamente. El trabajo es resultado de la convocatoria de investigación “Racismo, discriminación y relaciones socioculturales” del Programa de Investigación Estratégica en Bolivia (PIEB).
Los investigadores se adentraron a conocer qué simboliza el “patrón” en la hacienda Cañada Ancha, Caraparí, y las construcciones discursivas de la colonialidad del poder, enfatizando aspectos como el control de la tierra y sus recursos, el control del trabajo y la autoridad.
El estudio comienza con una descripción del proceso histórico de “la hacienda, como institución social, espacio de representaciones sociales en el que se construyen las figuras emblemáticas del patrón y el indio mediante la imposición del modelo civilizatorio blanco, y como escenario de lucha por el control del poder”.
La “estrategia colonial”, dice el grupo de investigadoras formado también por Blanca Montaño y Silvia Flores, tiene que ver con el “despojo territorial y el control del trabajo”, al mismo tiempo que con una ideología de “superioridad étnica racial que acompañó el proceso de asimilación de los nuevos parámetros de estratificación social, integrando desde un inicio las formas de control de trabajo, de la tierra y sus recursos, y de la autoridad”.
Las investigadoras constataron que el racismo no existe solo, sino como parte de un fenómeno mucho más complejo y amplio, y que la estratificación social en esta hacienda de Caraparí sucede en función de un acercamiento o distanciamiento de lo considerado “blanco”.
La posesión de la tierra, las relaciones laborales y el problema del poder (en manos del patrón) fueron analizados en la investigación, que abordó el sistema del “empatronamiento” que viven los habitantes de la zona como un fenómeno que va más allá de la sola sobreexplotación de los peones en el trabajo.
Para mayor información sobre esta investigación y la presentación del libro, programada para el próximo mes, es posible contactar con Alba van der Valk en el correo sabatecatalina@yahoo.com