¿Hasta qué grado los jóvenes han sido protagonistas
de los cambios que vive el país durante los últimos años?
La historia demuestra que los jóvenes siempre fueron protagonistas de
los grandes procesos de cambio revolucionarios, sobre todo los universitarios.
Lo que ha sucedido en el país los últimos años no es una
excepción. Lamentablemente, hay sectores que fueron utilizados sobre
todo por sectores conservadores y de derecha, de ahí que tenemos escenas
de jóvenes golpeando campesinos. Afortunadamente, son grupos pequeños
y no se puede generalizar.
¿Por qué un supuesto protagonismo "sano" deriva
en este tipo de actitudes y sentimientos: racismo y violencia, por ejemplo?
Lo que pasa es que los jóvenes no están exentos de lo que pasa
en el país, y lamentablemente el racismo se ha exacerbado en los últimos
tiempos. Además la confrontación ideológica se siente en
el interior de las propias familias. Esto no es malo porque también hay
que discutir nuestras diferencias. Por ello saludo que cada vez más jóvenes
ocupen espacios importantes de decisión.
¿En serio cree que cada vez son más jóvenes los
que ocupan estos espacios? Con cifras, ¿cuál es el nivel de representación
de los jóvenes en las instancias de decisión?
Aún estamos construyendo datos, sin embargo si uno mira escenarios como
la Asamblea Constituyente, constatamos que había jóvenes de 22
y 23 años.
Aunque la ley permitía la participación de jóvenes
desde los 18 años, pero no hubo ninguno
Cierto, no hubo ninguno. Sin embargo, hay en general un recambio generacional.
Un ejemplo de ello es la Cámara de Diputados, al igual que nuestros últimos
presidentes, entre ellos Tuto Quiroga y Evo Morales, que son relativamente jóvenes.
¿Y cómo vamos en los movimientos sociales?
Juntamente con los municipios, es donde más renovación hay.
Por todo ello, parece que los jóvenes no están tan desencantados
de la política, como se pensaba
Ciertamente. Lo que pasa es que estamos viviendo otros tiempos, donde se gesta
otra manera de hacer política, con prácticas distintas merced
al movimiento de las mujeres y los jóvenes, sectores que no están
contaminados con las prácticas tradicionales. El movimiento de estudiantes
en Chile, por ejemplo, utiliza otros medios, como la internet. Ya no son más
los concurridos o grandes ampliados. A ello se suma el baile y la música,
que incorpora mensajes políticos ideológicos cada vez fuertes,
y aquí el mejor ejemplo es El Alto. Sólo nos queda estimular estas
nuevas manifestaciones.
¿Cómo hacerlo?, ¿existen políticas estatales
para ello?
Tenemos un primer borrador de un Plan Quinquenal de la Juventud, que se debe
enriquecer intersectorialmente, para ello trabajamos juntamente con otros cinco
ministerios. Por otro lado, en el ámbito legislativo, hay un proyecto
de Ley de Juventudes que ha sido elaborado, mejorado e enriquecido. No podemos
olvidar la ratificación, el 2 de mayo, de la Convención Internacional
de los Derechos de los Jóvenes. Bolivia fue el séptimo país
en ratificarlo.
¿Cuáles son los pilares del Plan Quinquenal?
El primero es el acceso a una educación de mejor calidad. El segundo
el acceso a oportunidades laborales, sea en el sector público o privado.
El tercero la promoción y el ejercicio de los derechos de los jóvenes,
y finalmente el tema de la salud, que no puede faltar en una agenda de juventudes.
En general, se está diseñando una política a base de la
territorialidad, a partir de la cual se construyen iniciativas culturales, políticas,
económicas y productivas.
¿Cómo hacer que estas medidas se conviertan en políticas
de Estado?, y ¿cómo ponerlas en práctica en un clima tan
complejo como el actual?
Hoy, a diferencia de antes, la gestión administrativa implica un doble
trabajo. Por ello se debe crear un soporte institucional en los distintos niveles:
municipios, prefecturas, etcétera.